Rincón de Intimidad

Parroquia del Espíritu Santo

Para Todos - Queremos Caminar - Diciembre 2006

RESPONSABLES DE LA FINANCIACION

El tema de la financiación de la Iglesia ha estado en los medios de comunicación social y también en las conversaciones con ocasión del acuerdo sobre el cambio de la cuota de participación en el IRPF.

Las reacciones y comentarios han sido variados y ahora me detengo en dos polos de esos comentarios:

“La solución tomada va a ser causa de una situación ruinosa de la Iglesia”.

“Con esta solución tengo que plantearme con más claridad mi compromiso económico con la Iglesia y tendré que ver cuanto he de aportar directamente además de lo que aporte con la crucecita en la Declaración de la Renta”.

Los dos comentarios me los han hecho a mí en los primeros días; por eso los pongo entre comillas y me detengo en ellos.

Conste en primer lugar que lo recibido hasta ahora por el IRPF y la aportación directa de las arcas del Estado solo supone el 25% de lo necesario para el funcionamiento de la Iglesia. El otro 75% es lo que se aporta voluntariamente por parte de los fieles a través de suscripciones, donativos, colectas, herencias, etc.

Por otro lado el primer temor es imposible que se haga realidad, si se toman posturas responsables por parte de quienes quieran ser Iglesia. Precisamente el planteamiento del acuerdo puede ser muy positivo para despertar la conciencia de nuestra pertenencia y de nuestra voluntad para ser miembros protagonistas en la Iglesia también con nuestra aportación económica. Sin duda la claridad de la financiación de la Iglesia puede servir para asumir mejor nuestra responsabilidad.

Somos nosotros, los que queremos ser Iglesia y los que queremos que la Iglesia realice su misión y su servicio a las personas y a la sociedad, los que nos comprometamos a contribuir según nuestras posibilidades y con toda responsabilidad a las necesidades. La Iglesia es/debe ser una gran familia y en toda familia los bienes económicos son los que aportan los miembros de esa familia.

Por eso, de la mano de quien me hacía el segundo comentario, conviene que desde ahora mismo te vayas ya planteando cómo vas a vivir tu responsabilidad económica en la financiación de la Iglesia y qué medios vas a elegir para hacerlo.

No dejes pasar una vez más el cumplimiento de tu deber como Iglesia. Hasta puede ser buena ocasión para ver lo que has aportado este año que va a terminar y para tomar la decisión que veas necesaria para vivir tu responsabilidad.

Nuestro Obispo nos pone como referencia el hecho de que algunos calculan su aportación poniendo como referencia el 1% de sus ingresos o beneficios.

“Que cada uno dé con conciencia, con alegría y con generosidad”.

TU APORTACIÓN ECONÓMICA ES NECESARIA