Parroquia del Espíritu Santo

Para Todos - Queremos Caminar - Noviembre 2006
¿LA COLECTA ES COSA DE NIÑOS?
Vas a ver que yo no me voy a preguntar principalmente si los niños pueden realizar la colecta. Quiero ayudar a todos a comprender mejor lo que hacemos.
Comencemos situando la colecta como elemento significativo e importante en la Celebración. No es el más importante; pero forma parte de la celebración.
Expresar el compartir de verdad lo que tenemos, que no es lo mismo que cumplir echando alguna monedilla, es algo de gran importancia. Vivir nuestro compromiso en el mantenimiento de la Iglesia, compartir para los pobres y responder a las necesidades cercanas y universales de todos los órdenes, tiene que estar muy unido a nuestra celebración principal que es la Eucaristía.
Pasar el cestaño es hacer un servicio a la comunidad que quiere compartir; y el servicio a unas personas y a una comunidad hay que hacerlo con calidad.
Caemos en deformaciones y lo convertimos en cualquier cosa porque no profundizamos en lo que hacemos y porque damos por hecho que es una cosa que da vergüenza y apuro, ya que situamos el hecho como algo que molesta a la comunidad y que la gente prefiere que no se le ponga delante un cestaño, pues parece que se le quiere sacar a la fuerza y por compromiso unas monedillas.
Si sigues situando así el rito, no debes salir a pasar el cestaño. Solo deben pasarlo quienes tengan conciencia clara de que están haciendo algo con un profundo sentido litúrgico y que además es un verdadero servicio a los demás. ¿Seremos capaces de llegar todos a esto?
No olvides que muchas veces queréis que salgan los niños para no salir los mayores. Y los niños solos no son capaces de darle el alcance que tiene al rito; además de que sin alguien que les ayude difícilmente van a ser capaces de realizarlo bien. Lo pueden aprender cuando lo realicen con sus padres o sus catequistas y siempre que se les ayude catequéticamente a descubrirlo y a vivirlo.
Además necesitamos tener muy claro que hay personas que quieren compartir en la Eucaristía como algo importante. Voy a darte dos detalles:
- el pasado día de la Virgen del Pilar no se movió nadie a pasar los cestaños; pero un grupo significativo de los asistentes se las ingenió y antes de marchar a casa dejó su dinero en los cestaños colocados en su sitio; y
- el Domingo último alguna persona pasó a la sacristía a quejarse de lo mal que habían pasado los niños el cestaño en la misa de 12,30 y cómo algunos se habían tenido que acercar luego a poner su donativo en los cestaños.
¡HAGAMOS LAS COSAS CON CALIDAD!